Aromaterapia para los estados de ansiedad y nerviosismo

La aromaterapia es uno de los grandes aliados para tratar nuestros estados de ansiedad y estrés diarios. Hay muchísimos que nos pueden ayudar a relajarnos, a desconectar la mente, a sentirnos más tranquilos. Pero hoy me voy a centrar en 5 de mis favoritos, para que puedan ver que no sólo nos ayudan a tratar el sistema nervioso, sino que al mismo tiempo tienen más campos de aplicación:

Aceite esencial de Cedro del Atlás:

  • Relajante
  • Reconfortante
  • Tónico del cuero cabelludo
  • Cicatrizante
  • Drenador-Diurético
  • Anticelulítico

Modo de empleo:

Para masaje se añaden 15 gotas de aceite esencial de Cedro del Atlás a 50ml de aceite vegetal de avellana o almendra. Se puede aplicar en zonas con tensión, como las cervicales y cuello para relajar la zona. Si lo quieres usar como drenador o anticelulítico, es preferible mezclarlo con extracto lipídico de centella asiática. Si lo quieres aplicar en el cuero cabelludo, puedes mezclar 6 gotas del aceite esencial con 20ml de aceite de jojoba y masajear la cabeza antes de acostarte. Se deja reposar durante toda la noche, para lavarlo a la mañana siguiente. La mezcla de aceites hace su trabajo solo, mientras duermes, tanto en cuestión de relajación, como tónico del cuero cabelludo. 

Aceite esencial de lavanda:

  • Relajante
  • Antiinflamatorio
  • Tonificante
  • Cicatrizante

El aceite esencial de lavanda es aplicable en caso de dolor de cabeza, migrañas por estrés, tensión nerviosa, sensación de saturación mental. Calma y relaja, alivia el dolor de espalda, equilibria las alteraciones emocionales, el enfado, la irritabilidad en los niños. En difusión es purificante y relajante, ideal par niños inquietos. 

Igualmente calma quemaduras solares y mezclado con rosa mosqueta es un perfecto aliado para conseguir cicatrizaciones más rápidas. 

Modo de empleo:

Para masaje se añaden 25 gotas de aceite esencial de lavanda a 50ml de aceite vegetal de almendra o avellana. Se puede aplicar en el pecho para dormir mejor y para masajear espeldas doloridas con inflamación muscular, en caso de tensión.

Aceite esencial de mandarina:

  • Relajante
  • Ayuda a conciliar el sueño
  • Antiespasmódico
  • Antiséptico
  • Tónico digestivo

El aceite esencial de mandarina es un perfecto aliado, tanto para nños como para adultos, para conciliar el sueño en caso de tensión nerviosa y de inquietud.

También nos ayuda en caso de digestiones lentas, gases y dolor de estómago en niños. Ideal para piel seca y desvitalizada.

Modo de empleo:

Para controlar el insomnio se puede usar en difusor. También se puede añadir 15 gotas de aceite esencial de mandarina a 30ml de aceite vegetal de avellana o almendra. Al ser un aceite fotosensible, es preferible no usarlo con exposición solar.

Aceite esencial de Naranjo Amargo:

  • Ansiedad
  • Tensión emocional asociada a la sensación de abandono
  • Tranquiliza las emociones cuando existe ira, irritabilidad, frustación, pérdida de un ser querido
  • Mejora la microcirculación cutánea
  • Ideal para tratamientos de acné
  • Acción desodorante y reguladora de la tranpiración

El aceite esencial de Naranjo Amargo es un aliado perfecto para tratar la ansiedad, la tensión emocional, incluso para contracturas musculares por esa tensión. A nivel piel es un buen oxigenador y evita malos olores. 

Modo de empleo:

Para masaje mezclar 25 gotas de aceite esencial de naranjo amargo con 50 ml de aceite vegetal de nuez de albaricoque. Igualmente se puede poner en difusor o en collares indicados para añadir aceites esenciales. Oler su esencia te ayudará en tu día a día a afrontar mejor el estrés y los nervios.

Aceite esencial de Sándalo Amyris:

  • Relajante
  • Vivificante
  • Antifatiga
  • Descongestivo venoso y linfático
  • Tónico cardíaco

El aceite esencial de Sándalo Amyris invita a la relajación  meditación. En caso de astenia y de fatiga físcia, tras realizar esfuerzos deportivos, es ideal realizar masajes corporales. Igualmente ayuda a mejorar el aspecto de varices y en caso de roturas capilares.

Modo de empleo:

Para masaje se añaden 20 gotas de aceite esencial de Sándalo Amyris a 50 ml de aceite vegetal de avellana o de almendra.