¿Black friday? ¿O cambio el chip?

Black friday o la obligación de tener que subirte al carro de las ofertas...

Parece que nos bombardean con ofertas por todos lados. Descuento por aquí, descuento por allá. No sabes ya ni cómo escapar de la publicidad que te llega por redes sociales y anuncios de prensa, radio y televisión. Si realmente hiciéramos caso a todas las ofertas que nos meten por los ojos, más de uno se endeudaría con su tarjeta de crédito. Por lo que al final, en lo que pagas de intereses, no sé si realmente has tenido una buena oferta. Los centros comerciales se masifican, colas interminables para elegir y pagar. Gasto en gasolina por estar en cola para llegar a la puerta de la tienda y para volver a casa, para buscar aparcamiento y dar mil vueltas, para al final tener que meter el coche en un parking que te cuesta más de lo esperado. Empatas salir de trabajar para ir a comprar, por lo que comes fuera forzosamente y harás otro gasto con el que realmente no contabas.

Como ves tantas ofertas en la tienda, probablemente te llevarás más de un producto que realmente no necesitabas. Sólo porque tenía buen precio. ¿Pero estás seguro que te hace falta? Cuando llegas a casa, ¿te darás cuenta que ya tienes algo muy parecido en el armario? 

¿No es preferible gastar con conciencia y cabeza, en comercios donde durante todo el año intentan darte precios ajustados, con buen asesoramiento y simpatía? 

El Corazón Verde de Julia es un pequeño comercio que no va ofrecer ninguna oferta especial por ser Black Friday. Aquí vamos a aplicar los precios ajustados y pequeños descuentos de siempre, para que, igual que durante el resto del el año, puedas acceder a unos productos de calidad y un asesoramiento sincero y basado en el conocimiento y la experiencia. No te vamos a engañar con productos que no necesitas, ni vamos a incitarte a llevarte cosas que realmente no quieres. 

Y si en vez de gastarte el dinero en ofertas, ¿lo donas para alguna causa social? ¿Te lo has planteado? Nosotros colaboramos con varias asociaciones durante todo el año. A lo mejor te lo podrías plantear e invertir un poco de tu dinero en ayudar a otros, que no viven tan favorecidos como tú.