Navidades a la vista...

Se acerca el mes de diciembre y por tanto las Navidades , Fin de Año y el Día de Reyes. Son fechas en las que muchas familias por fin se pueden reunir después de estar muchos meses separados. No todos tenemos la familia cerca y con la excusa de estas celebraciones aprovechamos para juntarnos, querernos más, disfrutar de cada instante que podamos pasar en buena compañía. La ocasión se presta para comer y beber más de la cuenta, para brindar por poder estar otro año más juntos, para dar gracias a la vida por tantas cosas buenas que nos regala en el día a día. Aunque a veces nos cuesta, aunque a veces nos sentimos solos, en diciembre sabemos que los problemas se olvidan y lo más importante es estar con los tuyos. Probablemente también se de el caso, que en muchas familias este año falte alguien muy querido. Habrá personas que las tengan que pasar solas por primera vez en su vida. Pensemos también un poco en esos mayores, que se han quedado solos y dediquemos más tiempo en escucharlos y en acompañarlos. Vamos, esto parece el anuncio de la lotería, pero simplemente son pensamientos que pasan por mi cabeza por lo que veo y escucho a diario en este herbolario.

También son fechas en las que queremos hacer pequeños regalos, algunos detalles para mostrar nuestro afecto y gratitud por todo lo que recibimos durante todo el año de nuestros familiares y amigos más cercanos. No hace falta hacer grandes regalos, no hace falta endeudarse para "cumplir". Los regalos que hacemos deben salir del corazón y con todo nuestro cariño. 

Nunca he sido fan de regalar porque sí. Regalo porque me nace, porque me gusta ver la cara de sorpresa de mis familiares, su reacción al descubrir que con el detalle elegido he pensado en ellos, en sus necesidades, aficiones y gustos personales. 

Incluso un simple poema, una carta o dedicatoria pueden llegar más que un televisor de plasma de última generación.

En El Corazón Verde tenemos esos pequeños detalles, regalos que nos alegran el alma, la vista, el hogar y que simplemente nos sientan bien. Desde unos ricos bombones de higo hasta una preciosa lámpara de sal o de selenita. Unas variedades de infusiones que nos calientan el corazón o una simple vela aromática que nos envuelve en olores cercanos, relajantes y que crean ambientes de relax y desconexión. Una rica crema corporal o una mascarilla para el pelo...hay mucho donde elegir para alegrarnos a nosotros y a nuestros seres más queridos.

Desde ya les deseo una feliz entrada al mes de diciembre, que está a la vuelta de la esquina. No se olviden de comer sano y equilibrado, de consumir productos de cercanía, del mercado local y de calidad. ¡Nuestro organismo nos lo agradecerá!